jueves, 7 de julio de 2016

Capítulo 150: Will the circle... Bioshock

¿Se cerrará el círculo?

Hace unos años, el concepto "obra de arte" venía definido por todo aquel imaginario escultórico-pictórico relacionado con los grandes genios de las artes plásticas, o arquitectos y compositores de renombre, en general todo muy vinculado a ordenes clásicos donde predominaba un gusto estético por la belleza tradicional.

A día de hoy puedo decir que, sin ser artista, he formado parte de una auténtica obra de arte. ¿Cómo describir la película perfecta, una banda sonora que se mete bajo la piel y te rasga el corazón suavemente, una narrativa que te pone del revés cuando crees que ya lo estás, una historia que no podrá volver a ser escrita o solo un millón de veces más, un gusto visual que solo está al alcance de los que ven los sueños con los ojos abiertos y un nivel de vinculación emocional y personal que pocas cosas reales en el mundo pueden conseguir como lo hace esta irrealidad?
Pues tiene un nombre: Bioshock Infinite y toda su saga.

¿Se cerrará el círculo?

Fue ayer cuando toda la historia tomó forma y acabó (o empezó, o continuó, no sé que opinarían de esto los Lutece) y ya me siento un poco más solo al saber que no me acompañarán un día más.

Sí, no es más que videojuego, pero solo los que disfrutan de ellos como una forma más de abrir ventanas en su vida, sabrán lo mucho que puedes sentirte vinculado con las vidas y actos de sus protagonistas, casi más que con libros o películas, porque en ellos tú eres sus ojos y sus manos, de ti depende su supervivencia, su éxito o fracaso.

¿Se cerrará el círculo?

Este no es un post de spoilers, aunque desearía poder contar lo que sé, lo que he amado y vivido. Este no ha sido solo un juego, ha sido una reflexión sobre la naturaleza humana, sobre las oportunidades, sobre lo que está hecho, hecho está y lo que hecho está, hecho estará. Sobre la elección de los hombres y las utopías que acaban sumergidas, sobre la lucha de visiones económicas y críticas al comunismo desde un capitalismo descarnado o como define su creadora, el objetivismo. Es una y mil historias sobra la vanidad humana, sobre la manipulación, sobre la libertad de elección, sobre ser bueno o malo, lo que significan nuestros actos y sus consecuencias.

Pero fundamentalmente es un juego-reflexión sobre el destino y sobre el sacrificio, sobre lo que somos y el precio que debemos pagar para serlo, para haberlo sido o serlo en un futuro. Igual, una vez lleguemos al final, podemos respondernos a nosotros mismos si, en el fondo, realmente tenemos elección.

¿Se cerrará el círculo?

Bioshock 1, Bioschock 2, Bioshock Infinite y sus DLC Panteon Marino 1 y 2,  son el motivo de mi alegría y tristeza. Tal vez los dos primeros, que transcurren en Rapture, ciudad sumergida, puedan dar una impresión de ser solo un juego de disparos con una buena historia, pero sus reflexiones filosóficas y sus finales ponen la piel de gallina. Y cuando crees que nada puede sorprenderte llega Bioshosck Infinite y no puedes cerrar la boca. Desde Booker Dewitt, el protagonista, pasando por Elisabeth, Comstock, Daisy Fitzroy, Jeremiah Fink y hasta los increibles/odiosos/sorprendentes gemelos Lutece, uno no deja de creer emocionalmente sintiendo a cada uno de ellos como si formaran parte de su propio mundo. Hay un antes y un después de pasear por Columbia, la nueva ciudad por encima de las nubes, y de todo ese entorno que te hace olvidar que estás en un videojuego para ir un paso más allá, crearte la necesidad de explorar cada rincón para disfrutar de algo excepcional y para entender mejor una historia que crece y crece hasta comerte por completo.

¿Se cerrará el círculo?

Dudo que vuelva a jugar a un juego como este, porque francamente me parece insuperable en todos los sentidos. No es un sacrilegio si digo que se ha convertido en mi juego favorito para los restos, que esos momentos sin aliento, esa cara de no creerlo, esa satisfacción de ver como todas y cada una de las piezas encajan no me lo quitará nunca nadie.

Para todos aquellos que no hayan jugado nunca a videojuegos, es el momento del bautismo de fuego y una oportunidad de estrenarse por todo lo alto. Para los que sean ya jugones y no lo han descubierto esta saga, es el momento de  rebautizarse y renacer como hombres nuevos.

No os preguntéis ¿cómo? cuando la pregunta es ¿cúando?. Juega, jugó, jugará. Juego, jugué, jugaré.


¿Se cerrará el círculo...


Frase del día: "El tiempo puedo con todo, hasta con la esperanza" (Elisabeth) - "Constantes y variables" (Hermanos Lutece) - "¡El hombre elige! ¡El esclavo obedece!" (Andrew Ryan)
- Gracias Señor Levine, su deuda ha sido saldada.



viernes, 3 de junio de 2016

Capítulo 149: W

Día D - 1:45 horas

Hype! Ranarossi, Noserastú, Renegado, Âl, Yugulum, Shh, Dosh, Libretilla, Billpuerta y Aleyo, hoy es vuestro día. For the Horde.

jueves, 12 de mayo de 2016

148: Hoy

Hoy todos mis pensamientos son solo para mí y para ella.

lunes, 18 de abril de 2016

Capítulo 147: Only time

¿Quién puede saber de verdad, lo que piensas,
lo que callas y esperas?
Solo tú
¿Y quién puede saber si debo hacerle caso,
al sentido y la razón?
Solo yo

¿Quién puede observar silencioso, entre las sombras
como lates sin que me sientas?
Solo yo
¿Y quién puede robar mil veces, con su presencia,
una sonrisa verdadera?
Solo tú

¿Quién sabe dónde nos puede llevar este camino,
sí todo esto solo fue una casualidad?
¿Y quién dice que no solo yo pueda ver lucir una estrella,
cuando tú puedes ver tantas, como gotas, en el mar,
en el mar?

¿Quién puede decir que solo es cuestión de tiempo,
que ese algún día, llegará?
Solo tú
¿Y quién puede decir que ahora, únicamente
tus palabras son mi felicidad?
Solo yo.

Who knows? Only time
Who knows? Only...



Frase del día: "Las mayores sensaciones siempre vienen de las cosas que creíste más triviales" (Al - Who knows)
- En línea

jueves, 14 de abril de 2016

Capítulo 146: Cuando se es pasional

Cuesta mucho sentir, sobretodo intensamente. Y no hablo en términos de esfuerzo, sino del precio que hay que pagar cuando se siente demasiado. Implicarse, vivirlo todo tanto a flor de piel como dejando que cale hasta las mismísimas entrañas. Que te arda la sangre o se te hielen los huesos. Todo pura pasión.

Sí, me descubro como ser pasional, alguien que piensa las cosas con la cabeza pero donde el cerebro no es el que toma las decisiones en última instancia. ¿Duro, verdad?. Ser pasional es un auténtico martirio.

Hace algún tiempo, una vieja amiga me decía que me admiraba por ser tan pasional en todo lo que hacía. Ella lo veía desde una perspectiva subjetiva, desde ese punto del vista del que no tiene algo y lo anhela, quizás precisamente por eso, por no tenerlo. Se sorprendía de mi forma de hablarle sobre lo que me gustaba y del ímpetu que mostraba a la hora de explicarlo, porque según ella, irradiaba ilusión, un disfrute desmedido por todo aquello que hacía, hasta el punto de resultar incluso contagioso. Notaba en mí deseo, vitalidad, casi le daba envidia no sentir ella así.

Lo que no sabía es que la pasión tiene dos extremos, como todo. Uno en forma de completa felicidad, el gran final en toda la cima, hasta el punto de sentir como vibra cada átomo de tu cuerpo de auténtica alegría; y el otro lado, completamente lo opuesto.

Cuando eres pasional subes a lo más alto pero luego desciendes a los Infiernos. Cuando eres pasional sientes la plenitud absoluta pero también el más desolador de los vacíos. Un ser pasional vive y muere en un segundo.

Ser así implica desear las cosas ya, sin restricciones, sin medida. Quieres aquí y ahora, a máxima capacidad. Pero la pasión es algo efímero e impredecible, y ciertas cosas o personas pueden hacerte girar como una peonza, que lo arrases todo como un huracán desbocado para entonces llegar a un punto en que todo se para de repente, encontrándote solo y perdido entre los restos de maremagnum de sentimientos contrapuestos, con el corazón acelerado y bombeando bilis y terror.

La pasión acelera y agota a quien la posee. Cuando algo te apasiona, cuando quieres, piensas y deseas aquello de forma tan virulenta, es como si el tiempo se desbocase. Hay una frase de la película Blade Runner que describe perfectamente la idiosincrasia de todo ser pasional. Es el momento en que el replicante le exhorta a su creador el por qué lo fabricó para no durar, a lo que este le responde:

"-La luz que brilla con el doble de intensidad dura la mitad de tiempo. Y tú has brillado con muchísima intensidad."

La pasión, si no se riega con más pasión recíproca y no tiene de donde alimentarse, se agota y muere a mayor velocidad.

Ser pasional implica flirtear con el aburrimiento cuando tu objeto de la pasión no está a la altura de tus espectativas. Implica morir de innanición cuando ese ser no lo vive como tú, cuando no sabe o no puede mantenerla viva. Incluso pueden llegar a chocar como dos trenes sin control cuando tu pasión iguala a la suya pero falta raciocinio o inteligencia emocional para saber armonizarlas.

La pasión es descontrol, es explosión, es todo magnificado, tanto bueno como malo. Es envidia y egoísmo, es empuje y obsesión, es falta de paciencia y enajenación. Cuando algo te apasiona puedes llegar a ser el mejor y el peor a la vez, porque con esto no hay medida.

Mi bien querida amiga de la RAE tiene razón, la pasión es vehemencia. Creo que es la palabra que mejor puede describir(me) algo tan complicado de dimensionar: Fuerza irreflexiva, ardiente y lleno de pasión, obrar de forma irreflexiva, dejándose llevar por los impulsos.

No es bueno ser pasional, implica mucho dolor y desazón. Implica fallarle a tu cabeza, implica fallar a los demás, implica esperar demasiado de otras personas, esperar de ellas lo mismo que esperas tú, no contentarse nunca, nunca estar satisfecho del todo, querer más y más. La pasión, sobretodo cuando no es correspondida, es un pozo de irremediable oscuridad, más profundo y frío que el de aquellos que viven sintiendo menos o siendo más reflexivos y racionales. La pasión crea monstruos, noches largas y amargas, días sombríos llenos de desesperanza.

Pero a quien le corre la pasión por las venas, quien ha vivido un minuto de auténtica pasión, salvaje y desmedida, como he vivido yo... Ay...Ojalá tan si siquiera pudiera contaos...


Frase del día: "Te puedes quitar una camiseta, pero no su escudo, puedes borrar un pensamiento, pero no a la persona que lo provoca, puedes desterrar un recuerdo, pero no el dolor que deja. Somos lo que somos hasta el final, y quien te conozca, sabe que contigo se podría ir hasta el fin del mundo. Un crit valent." (Al- Sóc i Seré)
-Sí tú Confiaras en Mí de Vera...s

domingo, 13 de marzo de 2016

Capítulo 145: Idus Martii

Que la vida te libre de los Idus de Marzo, de los buenos augurios y fiestas de guardar.

Marte, el Dios de la Guerra romano, vela armas. Con su yelmo encrestado otea atentamente el horizonte terrenal, dispuesto a ensartar con su lanza al que muestre el menor símbolo de debilidad.

Temo a Marzo como los desamparados a las sombras de la noche. Para mí es un mes a temer, un mes con pasado sombrío y mala reputación, que señala amenazántemente y hace temblar.

Resulta irónico que, a dos días del Idus de Marzo, el día de los buenos augurios que corresponde a este mes, me sienta más como Julio Cesar entrando al Senado que como cualquier otro del resto de los mortales.

No han sido buenos mis marzos, y soy generoso con la definición. Desde que tengo memoria solo recuerdo malos momentos, pésimas noticias y despertares de realidad de lo más dolorosos.

Tal día como ayer, hace un año, murió mi totem inspirativo. Dudo que exista una persona por la que pueda sentir más admiración que él, intelectual y creativamente hablando. Todos tenemos un referente, la respuesta a la pregunta: "¿Quién te gustaría ser si pudieras elegir?". En este caso, él era esa persona. Ya solo me quedan sus libros, pocos de los cuales me tengo pendientes por leer pero para lo que no estoy preparado todavía.

En un Marzo cualquiera, de cuyo nombre no quiero acordarme, perdí para siempre lo que ya había perdido y no sabía. Perdí la inocencia, la fe en las personas que estando tan cerca, están muy lejos, y perdí algo que posiblemente nunca llegué a tener y que, a fin de cuentas, tampoco era tanto perder (eso lo sé ahora mismo). Cuando te dejan, nos dejamos, hago que nos dejemos, te dejo porque esperabas que nos dejaramos, punto y final. Pero se termina dignamente, porque si algo no funciona, no funciona. Que te vaya muy bien, fue un placer conocerte, seremos amigos, esto no se acaba, solo cambia de formato. Así funcionan las cosas de verdad, las adultas, las leales. Pero un día, ese sonido extraño en tu cabeza que te alerta que algo no encaja, activa el resorte del sentido común y abres los ojos, viendo un mundo de mentiras te hiela el corazón y hacer hervir la sangre. No eras tú, no era ella, era él (igual eramos demasiados). Ese fue mi Marzo de la traición sentimental. Perdí un futuro, gané otro, pero con una hipoteca de años irrecuperables.

Y finalmente, un Marzo y Marina, una persona que no volveré a ver y que odiaré de por vida de forma injusta, me sacó de mi mundo de negación ante la realidad e hizo de Dante Alighieri a las puertas del Infierno. Ella mató toda las posibilidades de esperanza, me hizo reconocer que sabía que la perdía. Dudo que en mi vida sienta tanto miedo y vacío interno como sentí aquel día. Ya sé lo que es llorar desconsoladamente. La peor noticia de mi vida nació un mes tal cual este y se hizo realidad varios meses después. Mi hundimiento personal y emocional tiene forma de Marzo.

Por todo esto temo, racional o irracionalmente, esta época del año. Porque es un mes de traiciones, de revelaciones dolorosas y de perdidas irrecuperables.

Hoy es día 13 y ya he tenido mi prodotio. La conjura de los optimates se ha fraguado y solo he podido decir: "¿Vosotros también, familia mía?". Pero ya no duelen las puñaladas, sino que los asesinos de Cesar eran ex Pompeyanos e incluso algunos, de la propia familia Julia, sangre de su sangre, a los que este perdonó la vida tras la derrota de Pompeyo en Farsalia.

Como dijo Shakespeare en su obra Julio Cesar: "¡Cuídate de los Idus de Marzo!"


Frase del día: "Sueltaló, sueltaló, no lo puedo ya retener, sueltaló, sueltaló, ya no hay nada que perder" (Sueltaló - Frozen)
A Arthas le gusta esto.


jueves, 12 de noviembre de 2015

Capítulo 144: Seis

Seis. Seis que son seis veces seis. Seis que serán todos y más. Seis que el mundo en el que vivo dejo el heliocentrismo para convertirse en un trozo de tierra errante vagando por el frío espacio. Seis en que se desborda un mar interior incapaz de ser frenado por un impotente muro con grietas.

Seis de un yo mi me sin ti, de huir de la música que antes te peinaba a lo garçon. Seis de unas huellas imborrables a mi espalda y de un camino sin nuevas huellas dignas de seguir por delante. Seis que desgarran la garganta, de respiración gutural, de tragar saliva y aprentar fuerte los dientes.

Seis que decirlo en voz alta a todo el mundo me parece una falta de respeto, seis que mi dolor es solo mío, seis perdóname hoy por exhibirlo, no volverá a pasar.

Seis de guerras en solitario, sálvese quien pueda, no todos somos iguales, si quieres algo sabes dónde tienes que llamar. Seis de tú y yo ya lo sabíamos, no te preocupes, estaré bien. Seis que no quiero que sean tantos, que son demasiados, que quiero estar junto a ti.

Seis que te veo sin verte, que no quiero verte, que si te veo puedo olvidarte como te quiero recordar. Seis que me ven, pero no me sienten, que sonrío a la gente y que así no me han de preguntar. Seis que no soy como te prometí, que no lo intento porque así no cambiara nada, porque si las cosas cambian de lugar puede que igual te vayas a olvidar.

Seis que me vuelven creyente agnóstico, que me gustaría no ser tan racional, que volvieramos a tener un lugar para los dos. Seis que ya no quiero como se debe querer, que lo veo todo vidrioso cuando miro al futuro que vendrá, que nada nuevo brilla igual bajo el sol.

Seis que sé lo que es la soledad, que hay gente buena y buena gente donde el orden de los factores altera el resultado. Seis que quiero que duela como el primer día, que no me olvidaré que solo yo pude hacer algo y que ese peso es tan pesado como pesados son todos los lugares donde ya no estás.

Seis que no me atrevo a despertarme por si no estás, seis que demuestro el orgullo de ser lo más parecido a ti aunque no te llegue a la suela de los zapatos, seis que seran doce y luego veinticuatro pero que en mi mente y corazón solo será ayer.

Lo siento, pero no puedo vivir sin ti. Tqm.