miércoles, 8 de marzo de 2017

Capítulo 155: Creer

Necesitamos creer. Un ejercicio tan sencillo y complicado al mismo tiempo, el reconocimiento de que somos seres inferiores, vunerables y frágiles. Todos llevamos un creyente en el interior, cada uno a su modo y tiempo. Empíricos, racionalistas, estoicos, existencialistas, religiosos, nadie se libra de la necesidad de creer en algo más allá de en uno mismo a lo largo de la vida.

La creencia o ese imperiosa voluntad de creer es algo escalonado y ascendente, dependiendo de nuestra esperanza en que un hecho o suceso se produzca.

Primero creemos en nosotros como pilar básico para salir adelante pero, poco a poco, vamos yendo más allá en función de la magnitud de nuestra necesidad existencial. Creer en uno mismo, creer en otra persona, creer en una serie de circunstancias especiales, creer en un ser o seres superiores, creer en la suerte y finalmente creer en un destino previamente establecido.

Según ascendemos nos alejamos cada vez más de la confianza en uno mismo y mayor es la epopeya que deseamos superar, y es por eso que creemos en lo imposible, lo improbable y en que una carambola milagrosa nos saque de nuestro temor o padecer personal.

Y solo cuando nada nos puede ayudar, cuando se pierde del todo la fe y la esperanza, nos dejamos llevar. Nos escondemos, intentamos desconectar de nosotros mismos, de nuestro mundo. Nos dormimos para despertar en otro lugar donde todo sea diferente; simplemente nos vamos.

Por eso quiero creer, por eso necesito convertirme en una persona con una mente menos científica y realista, y simplemente ser alguien que no piense en controlar todos los factores, que piense que no siempre lo que es más probable es lo que finalmente sucede, en que hay más caminos que no contemplamos y en poder pensar que, aunque no esté todo en mi mano, no quiere decir que todo está perdido. Quiero corazón, no solo cabeza.

Ese es el motivo por que cada vez quiera gente más segura a mi lado, porque su fortaleza refuerza la mía. Quiero gente positiva y en la que confiar, que al oirles me tranquilice, que me haga creer en que todo va a salir bien, que sin mentirme me hagan sentir algo más seguro en un mundo de libre albedrío, donde todo puede suceder y que si no es así, por lo menos no se pierda la esperanza hasta el final.

Como decía aquel

Frase del día: "Seny, pit i collons" (Tito Vilanova) 
- Espero que lo veáis los dos juntos. 

(10:00 pm aprox) PD: Y sin embargo acabo teniendo razón, maldita lógica aplastante. 

(10:35 pm aprox )PD: PUES NO! NO TUVE RAZÓN. NUNCA DEJÉIS DE CREER! NUNCA!!!!!!!!!!!!!!!

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